Plomería

El agua caliente huele a huevo podrido en tu departamento de CABA: por qué pasa, si es peligroso y cuánto cuesta arreglarlo en 2026

Octubre 20269 min de lectura

Abrís la ducha o la canilla del baño, sale agua caliente, y con ella un olor inconfundible a huevo podrido. A veces es leve, a veces se siente en todo el baño. Lo primero que pensás es que algo está contaminado, y es lógico. Lo segundo, que la solución va a ser cara. En la mayoría de los casos ninguna de las dos cosas es cierta.

Esta nota explica por qué pasa (tiene una causa química bastante concreta), cómo distinguir si el problema es del termotanque o de otra cosa, si hay riesgo para tu salud, y cuánto cuesta resolverlo en un departamento de CABA.

Plomero trabajando bajo el lavatorio del baño de un departamento de CABA para revisar la instalación de agua
Lo primero que hace un plomero es separar: si el olor aparece solo en el agua caliente, el sospechoso es el equipo que la calienta.

Primero, el dato que más información da: ¿huele solo la caliente?

Hacé esta prueba simple. Abrí la canilla de agua fría del baño y dejala correr un minuto. Después abrí solo la caliente. Fijate en qué agua aparece el olor:

Si el olor aparece en la fría también, conviene mirar qué pasa cuando el agua sale marrón o amarillenta: la causa suele estar en el tanque o en la cañería y la estrategia es otra.

Qué pasa dentro del termotanque

El olor a huevo podrido es sulfuro de hidrógeno, un gas que producen ciertas bacterias que viven sin oxígeno y se alimentan de sulfatos que hay disueltos en el agua. Dentro de un termotanque se dan las condiciones perfectas: un tanque cerrado, agua estancada y, sobre todo, una temperatura entre tibia y caliente.

Ahí entra el ánodo de magnesio. Los termotanques tienen una varilla de magnesio que se corroe a propósito para proteger las paredes del tanque. Esa reacción, en presencia de bacterias y sulfatos, favorece la producción del gas. Cuando el termotanque se mantiene a una temperatura baja (algo común para ahorrar energía) o hay un período largo sin usarlo, las bacterias se multiplican.

Por eso aparece más después de un viaje de vacaciones, tras un par de semanas con el equipo apagado, o cuando el termostato está al mínimo.

¿Es peligroso?

En las concentraciones que se encuentran en un termotanque doméstico, el olor es molesto pero no suele representar un riesgo agudo para la salud: no es lo mismo que una pérdida de gas natural. Lo que sí pasa es que el agua de ese tanque tiene una población bacteriana que no querés, y que los ánodos de magnesio gastados dejan de proteger el tanque, que empieza a corroerse. Si además el termotanque está a temperatura baja de forma permanente, puede haber otros microorganismos; por eso conviene resolverlo, no solo taparlo con perfume.

No es lo mismo que el gas del hogar. Si el olor que sentís es de gas natural (más parecido a un aditivo azufrado, penetrante, y presente en el aire y no solo en el agua), seguí los pasos de qué hacer ante una fuga de gas.

Cómo se arregla

Paso 1: aumentar la temperatura de forma controlada

Subir el termostato a 60 °C por unas horas ayuda a eliminar las bacterias. Es el primer paso que suelen recomendar los técnicos. Pero ojo: a esa temperatura el agua puede causar quemaduras en segundos, así que hay que avisar a todos los que viven en la casa, no usar agua caliente sin mezclar y volver al nivel habitual (50 a 55 °C como valor razonable) al terminar.

Paso 2: vaciar y purgar el tanque

Un plomero o un técnico vacía el termotanque, lo deja drenar con el sedimento que se acumuló en el fondo y lo vuelve a llenar. En muchos casos, esto solo ya elimina el olor.

Paso 3: revisar y cambiar el ánodo de magnesio

Si el ánodo está muy gastado (en general se espera que dure entre 2 y 5 años, según el agua), se reemplaza. En equipos donde el olor reaparece, algunos técnicos usan un ánodo de aleación de aluminio y zinc, que reduce la producción del gas; no es una solución universal y conviene consultar con el instalador. El ánodo es una pieza barata; lo que se paga es el trabajo de vaciar el tanque y acceder a él.

Paso 4: si nada funciona, evaluar el equipo

Un termotanque con muchos años y un tanque con óxido o sedimento duro puede no tener solución razonable. Ahí es cuando se plantea el reemplazo; mirá cuándo conviene cambiarlo y cuánto cuesta.

Cuánto cuesta en CABA en 2026

Referencias de mano de obra en horario normal, sin materiales importantes:

Si el termotanque es a gas, o si hay un calefón de acumulación, la revisión de la parte de gas tiene que hacerla un gasista matriculado. El resto del trabajo (el tanque, el ánodo, el vaciado) lo puede hacer un plomero, pero conviene acordar quién hace qué antes.

Cómo evitar que vuelva

Preguntas frecuentes

¿Por qué el agua caliente huele a huevo podrido?

Por sulfuro de hidrógeno, un gas que producen bacterias que viven en el termotanque y se alimentan de sulfatos del agua. El ánodo de magnesio y una temperatura baja favorecen que se desarrollen.

¿Es peligroso bañarse con esa agua?

En las concentraciones habituales de un termotanque doméstico, el olor es molesto pero no suele ser un riesgo agudo. Igual conviene resolverlo: indica bacterias en el tanque y un posible desgaste del ánodo.

¿Cómo sé si el problema es del termotanque o del edificio?

Probá abrir solo la fría y después solo la caliente: si el olor está solo en la caliente, el culpable es el equipo. Si aparece en las dos, el origen está antes: el tanque del edificio o la cañería.

¿Cuánto cuesta arreglarlo en CABA en 2026?

Como referencia, vaciar y purgar el termotanque va de $60.000 a $130.000 de mano de obra, y cambiar el ánodo de magnesio de $70.000 a $140.000 más la pieza. Si hay que reemplazar el equipo, la mano de obra ronda los $125.000 a $230.000.

¿Con qué frecuencia hay que revisar el ánodo?

Una revisión anual es razonable. El ánodo suele durar entre 2 y 5 años según el agua, y cambiarlo a tiempo protege el tanque.