Un caño roto no avisa, y en el momento cuesta pensar con claridad. Lo primero, siempre, es cortar el suministro de agua: buscá la llave de paso general (generalmente cerca del medidor, en la entrada de la casa) y cerrala girándola en sentido horario. Eso frena el problema mientras se resuelve todo lo demás.
Mientras esperás al plomero
Si el agua ya llegó a zonas con instalación eléctrica (tomacorrientes bajos, por ejemplo), cortá también la luz de esa zona desde el tablero, por seguridad. Sacá del piso todo lo que se pueda mojar o arruinar, y si tenés forma de contener el agua con toallas o baldes, mejor: cada minuto que el agua no se expande es menos daño después.
Un dato que sirve para la próxima vez
Aprovechá este susto para ubicar de antemano dónde está la llave de paso general de tu casa, si todavía no lo sabés con exactitud, y contárselo a todos los que viven con vos. Es el dato más simple que existe y, en una urgencia real, el que más tiempo ahorra.
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