Las grietas en paredes generan alarma, pero no siempre son peligrosas. Las fisuras horizontales finas suelen ser producto del asentamiento normal del edificio o cambios de temperatura, y se resuelven con enduído y pintura.
En cambio, las grietas diagonales que cruzan ladrillos (no solo las juntas), las que se extienden rápidamente o las que aparecen en vigas y columnas pueden indicar problemas estructurales que requieren un profesional urgente.
Una regla simple: si podés introducir una moneda en la grieta, ya necesita atención de un albañil. Si es más gruesa que eso, consultá también a un ingeniero estructural.
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