Parque Patricios cambió bastante con el Distrito Tecnológico, y buena parte de ese cambio incluyó reformas de PH viejos: se sumaron pisos, se abrieron baños nuevos, y en algunos casos se conectaron más artefactos de los que la instalación original estaba pensada para soportar. El resultado, paradójicamente, es que después de una reforma la presión de agua puede terminar peor que antes.
El error más común
Sumar un baño o una cocina nueva sin revisar si la cañería de ingreso principal tiene el diámetro suficiente para abastecer todos los puntos a la vez. Cuando dos o tres artefactos se usan al mismo tiempo (una ducha y un lavarropas, por ejemplo), la presión se reparte y en los puntos más alejados del ingreso se nota mucho más.
La solución no siempre es una obra grande
A veces alcanza con instalar una bomba presurizadora en el punto de ingreso, que compensa la caída de presión sin necesidad de rehacer toda la cañería interna. Es una de las primeras opciones que vale la pena evaluar antes de pensar en una obra más grande.
¿Necesitás un plomero de confianza cerca tuyo?
Pedí presupuesto gratis →