Floresta tiene un parque de PH bastante antiguo, y una situación que vemos seguido: se hizo una reforma parcial (una cocina nueva, un baño remodelado) y la instalación nueva se empalmó a la cañería original de la casa, que puede tener 40 o 50 años. El resultado es una instalación mixta, con materiales distintos, diámetros distintos y, muchas veces, una unión que no quedó del todo sellada.
Las señales de que el empalme no está bien
Ruido de golpeteo al abrir una canilla, presión que varía sin motivo aparente, o una mancha de humedad que aparece meses después de terminada la obra, justo en la zona donde se unió la cañería vieja con la nueva. Ninguna de estas señales es grave por sí sola, pero conviene revisarlas antes de que se conviertan en una pérdida activa.
Qué conviene pedir si vas a reformar de nuevo
Si estás por encarar otra reforma, pedile al plomero que evalúe si conviene renovar el tramo completo hasta el ingreso de agua, en vez de volver a empalmar sobre cañería vieja. Cuesta un poco más en el momento, pero evita tener que volver a abrir la pared en un año o dos.
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