Reformar un baño suena simple hasta que empezás a pedir presupuestos y cada uno te da un número distinto. No es que alguno te esté mintiendo (aunque a veces pasa): es que "reformar el baño" puede significar cosas muy distintas según lo que decidas cambiar. Esta guía es para que entiendas qué mueve el precio antes de pedir el primer presupuesto.
Lo que realmente define el costo
Hay tres decisiones que pesan más que cualquier otra: si movés o no la ubicación de los artefactos (mover un inodoro de lugar implica romper y rehacer cañería, no solo cambiar el artefacto), si cambiás la cañería vieja por completo o la reutilizás, y qué nivel de terminación elegís en revestimientos y grifería. Un baño con los artefactos en el mismo lugar y terminación estándar puede costar la mitad que uno con todo movido y terminación premium.
Cuánto tiempo lleva en serio
Un baño chico, sin mover cañería, se resuelve en 1 a 2 semanas. Si hay que mover artefactos y romper piso, calculá entre 3 y 4 semanas, contando los tiempos de secado entre etapas (no se puede colocar cerámica sobre una carpeta recién hecha, por ejemplo). Cualquier presupuesto que te prometa un baño completo en 3 días con movimiento de cañería merece una segunda pregunta.
Quién hace qué
El plomero se encarga de mover o renovar la cañería de agua y desagüe, el electricista de los puntos de luz y tomas (sobre todo si hay bajo consumo cerca del agua, que requiere protección especial), y el gasista si hay algún artefacto a gas involucrado, como un calefón. Después viene el albañil o colocador para revestimientos, y por último la pintura. Coordinar bien ese orden es, muchas veces, lo que más diferencia a una reforma prolija de una con demoras.
¿Necesitás un plomero de confianza cerca tuyo?
Pedí presupuesto gratis →