Terminó la obra en tu departamento de CABA, el piso quedó hermoso, y ahí viene el detalle que nadie avisó: la puerta del dormitorio ya no abre. Roza contra el piso, se traba a mitad de camino o directamente no cierra. Pensaste que la altura de la puerta no tenía nada que ver con el piso, pero es al revés: cada milímetro que sube el piso se lo come la puerta.
En CABA es un clásico de las reformas de departamento: cambiás el piso por uno flotante, vinílico o porcelanato, y descubrís que las puertas necesitan un ajuste. Esta nota te explica cuánto sube cada tipo de piso, hasta dónde se puede recortar cada tipo de puerta sin arruinarla, qué alternativas hay si no se puede cortar más y cuánto cuesta en 2026.

Cuánto sube cada tipo de piso (y por qué importa el contrapiso viejo)
La luz que tiene una puerta con el piso nuevo depende de la suma de tres capas, no solo de la terminación:
- Piso flotante (laminado): sube aproximadamente entre 8 y 12 mm, contando la lámina aislante de abajo.
- Piso vinílico (en tablas o SPC): sube entre 4 y 8 mm, según sea pegado o con click. Es el que menos molesta a las puertas.
- Porcelanato o cerámica sobre carpeta nueva: sube 10 a 20 mm entre el pegamento y la pieza, y más si además hubo que nivelar. Es el más problemático.
- Porcelanato sobre el piso viejo (sin picar): puede llegar a 25 mm o más. Ahí casi siempre hay que resolver las puertas.
Si todavía no pusiste el piso, este es el momento de pensarlo: conviene decidir la altura final del piso antes de ordenar el trabajo de las puertas, porque a veces la mejor solución no es cortar sino ajustar el piso. Sobre ese tema, mirá la nota de cómo nivelar el piso antes de poner uno nuevo.
La regla de la luz: cuánto espacio tiene que quedar abajo
Una puerta interior necesita una luz (el espacio libre) de entre 8 y 12 mm entre su borde inferior y el piso terminado. Menos, y roza o se hincha con la humedad; más, y entra aire, luz, ruido y se ve mal. El baño y la cocina son casos aparte: algunas puertas llevan una luz mayor (o rejilla) por ventilación, sobre todo cuando hay artefactos a gas en el ambiente.
Un truco de oficio: el carpintero mide la luz con la puerta abierta a 90° y con una regla en el piso terminado, nunca con el contrapiso. Si el piso todavía no está colocado, usa un recorte del mismo piso como separador para marcar la línea de corte.
Hasta dónde se puede recortar: la diferencia entre una puerta placa y una maciza
Puerta placa (la más común en departamentos)
Por dentro es un marco perimetral de madera blanda (de unos 2 a 4 cm de ancho) con un relleno de cartón alveolar o "nido de abeja", y dos chapas de MDF o fibra por fuera. Se puede cortar el borde inferior, pero solo hasta donde llega el marco interior. Si se pasa de ahí, la puerta queda con el cartón a la vista, sin sostén ni lugar donde agarrar el canto que se vuelve a pegar.
Como regla práctica, a una puerta placa se le pueden sacar sin riesgo 10 a 15 mm. Más que eso, hay que mirar por dónde corre el travesaño interior. Y hay un detalle: hay que sellar el canto recién cortado (con canto de PVC o al menos con sellador). Sin esa terminación, la humedad entra por el cartón y la puerta se hincha, algo que vemos mucho en baños (hablamos de ese problema en la nota de la puerta del baño hinchada).
Puerta maciza o de tablero
Una puerta de madera maciza, o de tablero con bastidor grueso, admite un recorte mayor, a veces de 25 a 30 mm si es necesario, sin tocar las partes que sostienen la hoja. Se corta con sierra circular y guía, se lija y se aplica un sellador o un barniz en el borde para que no tome humedad.
Puerta de aluminio o de vidrio
No se recorta. Si el piso sube y la puerta de aluminio roza, la solución es ajustar la altura (los herrajes de las puertas de aluminio permiten regular) o, en casos extremos, cambiar el herraje inferior.
Alternativas cuando no se puede cortar más
- Cambiar la hoja por una puerta nueva más corta. Es la solución definitiva cuando hay que sacar mucho. La puerta placa estándar se hace a medida con el alto necesario.
- Subir las bisagras. Se puede reubicar la hoja unos milímetros hacia arriba, pero requiere tapar y reponer los alojamientos de bisagra en el marco. Funciona para 3 a 5 mm.
- Recortar la parte inferior del marco si el piso va a pasar por debajo de la hoja (en pisos que se instalan "por dentro" de la puerta): un trabajo de carpintero que conviene cotizar aparte.
- Bajar la altura del piso en la puerta con un umbral o dejar un desnivel tolerado. Es lo menos recomendable, pero a veces se resuelve así en un acceso.
Cómo se hace bien (y qué errores arruinan la puerta)
- Sacar la hoja de las bisagras y apoyarla en caballetes. Cortarla en el lugar es la receta para astillar el canto.
- Marcar la línea con cinta de enmascarar, de lado a lado: la cinta evita que la fibra se astille al cortar.
- Cortar con sierra circular o caladora con guía y una hoja de dientes finos. Se corta desde la cara que se verá menos.
- Lijar el canto y sellar: con canto de PVC termoadhesivo (lo mejor), con un listón de madera o con sellador de poro.
- Volver a colgar la hoja y probar el barrido completo de apertura, con el felpudo o la alfombra que corresponda, si los hubiera.
El error clásico es cortar "a ojo" de a poquito, cada vez más. Cada corte sin sellar abre más la puerta a la humedad, y tres pasadas dan un borde irregular. Lo correcto es medir una vez y cortar una vez.
Cuánto cuesta en CABA en 2026
Valores orientativos de octubre de 2026, mano de obra en domicilio, sin incluir el canto ni los materiales (en línea con la guía de cuánto cuesta un carpintero en CABA):
- Recortar una puerta placa y sellar el canto: $25.000 a $50.000 por puerta.
- Recortar y colocar canto de PVC prolijo: $35.000 a $70.000 por puerta.
- Recortar una puerta maciza (más peso y más trabajo): $45.000 a $90.000 por puerta.
- Cambiar la hoja por una puerta nueva a medida y colgarla: $120.000 a $300.000 de mano de obra, más la puerta.
- Reubicar bisagras y reponer alojamientos: $40.000 a $90.000 por puerta.
Si el trabajo incluye varias puertas (lo normal en un departamento de 2 o 3 ambientes), pedí el presupuesto por lote: suele convenir bastante más que por unidad.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto se puede recortar una puerta placa?
Como regla práctica, entre 10 y 15 mm sin riesgo. Más que eso hay que revisar hasta dónde llega el marco interior, porque si se corta de más queda a la vista el cartón alveolar. Después de cortar, hay que sellar el canto para que no tome humedad.
¿Cuánto cuesta recortar una puerta en CABA en 2026?
Como referencia de octubre de 2026, la mano de obra de recortar una puerta placa ronda entre $25.000 y $50.000, y entre $35.000 y $70.000 si se coloca canto de PVC. Una puerta maciza cuesta más. Son valores orientativos por puerta.
¿Cuánta luz tiene que haber entre la puerta y el piso?
Entre 8 y 12 mm es lo habitual para una puerta interior. En baños y cocinas a veces se deja más por ventilación. Menos que eso roza o se traba con la humedad.
¿Puedo recortar la puerta yo mismo?
Se puede, pero es fácil astillar el canto o cortar torcido, y un canto sin sellar se hincha con la humedad. Si vas a hacerlo, sacá la hoja, marcá con cinta, usá una guía y sellá el borde. Para puertas macizas o varias puertas, conviene un carpintero.
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