En los PH antiguos de Chacarita, con décadas de movimiento natural en la estructura, es habitual que una puerta interior empiece a rozar el marco o directamente no cierre bien. El primer impulso suele ser pensar en cambiarla, pero la mayoría de las veces el problema tiene solución más simple.

Bisagras flojas, la causa más común y la más fácil de resolver
Con el uso de años, los tornillos de las bisagras aflojan en la madera del marco, lo que hace que la puerta "caiga" levemente y empiece a rozar en una esquina. Reapretar o, si el hueco del tornillo ya está gastado, rellenarlo y volver a fijar, suele resolver el problema sin tocar nada más.
Humedad estacional: la puerta que solo traba en invierno o verano
Si la puerta cierra bien en una época del año y traba en otra, el problema suele ser hinchazón de la madera por humedad estacional, no un desajuste permanente. Un pequeño cepillado en el canto que roza (hecho en la época en que más molesta) suele ser suficiente, sin necesidad de un ajuste mayor.
Cuándo el ajuste ya no alcanza
Si el marco perdió escuadra de forma visible (no solo la puerta roza, sino que hay una diferencia de hueco notoria entre un lado y el otro), o la madera de la puerta tiene alabeo permanente, ahí el ajuste simple no resuelve el problema de fondo y conviene evaluar un cambio de puerta o, en algunos casos, del marco completo.
- ✅ Revisá primero si las bisagras están flojas antes de pensar en cambiar la puerta
- ✅ Si el problema aparece solo en una época del año, probablemente sea humedad estacional
- ✅ Reservá el cambio de puerta para cuando el marco perdió escuadra de forma visible
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