Vélez Sarsfield, en CABA, es un barrio de casas bajas, muchas construidas hace varias décadas con dormitorios de un metraje que hoy resulta bastante ajustado para los estándares actuales. En esos espacios chicos, la diferencia entre un placard bien diseñado y uno genérico se nota enseguida: uno libera espacio de circulación, el otro lo devora.
Lo que realmente aprovecha el espacio en un dormitorio chico
Las puertas corredizas, en vez de abatibles, evitan el radio de apertura que en una habitación chica termina chocando con la cama o un mueble. Aprovechar rincones con placares en L, o subir el placard hasta el techo para sumar guardado en altura, también ayuda a compensar lo que falta en metros cuadrados.
Por qué conviene medir con el carpintero en persona
En espacios chicos, un error de pocos centímetros en la medición inicial puede significar que el placard no entre como se planeó, o que quede un hueco incómodo al lado. Es una de las situaciones donde más vale la pena que el carpintero vea el espacio en persona antes de cerrar el diseño, en vez de trabajar solo con medidas que le pasás por teléfono.
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