Carpintería

Mosquiteros para las ventanas y la puerta balcón de tu departamento de CABA: qué tipo elegir, cómo se miden y qué errores evitar

Octubre 20269 min de lectura

Hace calor, querés dormir con la ventana abierta y en cuanto apagás la luz aparece el zumbido. En la temporada cálida, con el dengue presente en la región en los últimos años, el mosquitero pasó de ser un detalle a una mejora que mucha gente en CABA quiere hacer. Pero entre los kits de ferretería y los mosquiteros a medida hay mucha diferencia, y elegir mal es tirar plata. Estas son las cosas que conviene saber antes.

Marco de aluminio ajustado a medida en un taller de carpintería de CABA
Un mosquitero a medida es básicamente un marco liviano que tiene que calzar bien con tu abertura: unos milímetros de más o de menos dejan pasar a los mosquitos.

Primero, qué problema querés resolver

Un mosquitero tiene una función: dejar pasar el aire y la luz, y frenar los insectos. Por eso importan tres cosas: que cubra toda la abertura sin huecos, que la malla sea lo suficientemente fina y que no te impida usar la ventana o la puerta con normalidad. Un mosquitero que dejás pegado con cinta durante todo el verano y que no se puede abrir no es solución, es un parche.

Los tipos que hay y para qué sirve cada uno

Fijo con marco

Un marco liviano de aluminio con la malla tensada, que se coloca por dentro o por fuera del vano y se retira para limpiar. Es el más simple, el más económico y el más hermético. Ideal para ventanas que no necesitás abrir del todo, o en las que el mosquitero va por fuera y la hoja se maneja desde adentro.

Corredizo

Una hoja con malla que se desliza por un riel, como una hoja más de la ventana. Es la mejor opción para ventanas corredizas y puertas balcón, porque se maneja con comodidad. Requiere que la abertura tenga un riel libre o que se pueda agregar uno: no todas las aberturas viejas lo permiten.

Enrollable

Se recoge dentro de un cajón o una caja lateral cuando no lo usás. Es práctico en puertas balcón donde querés pasar con frecuencia y mantener el espacio despejado, y es más caro y más delicado que los otros.

Con imanes o velcro

Los kits económicos de tela con velcro o imanes se usan en ventanas que no se abren seguido y para resolver rápido. Son baratos y de duración limitada: el velcro se despega, la tela se afloja y los bordes dejan huecos.

Con bisagra (para puerta balcón)

Una hoja con bisagra que se abre hacia adentro o hacia afuera, con cierre automático por resorte o imán. Funciona muy bien si tenés espacio para que gire sin chocar con muebles o con la hoja de la puerta.

La malla: un detalle que se subestima

Cómo se miden bien (y por qué es donde más se falla)

  1. Medí el vano en tres puntos (arriba, al medio y abajo) tanto de ancho como de alto, porque en edificios viejos los vanos no son perfectamente rectos. Se toma la medida menor.
  2. Definí si el mosquitero va por dentro o por fuera de la ventana. En edificios con reglamento de fachada, por fuera puede estar prohibido o requerir que sea del mismo color de los perfiles.
  3. Revisá qué hay alrededor: persianas de enrollar, rejas, cortinas, alféizares inclinados. Un mosquitero que no cierra por una reja es un problema que aparece recién en la instalación.
  4. Verificá los rieles de ventanas corredizas: si no hay lugar para un riel más, un mosquitero corredizo no entra, y hay que optar por uno fijo o por una solución de carpintería a medida.
  5. Dejá un margen mínimo y parejo en todo el perímetro, con burletes o felpas, para que no queden huecos de un dedo por donde pasa un mosquito.

Errores que vemos seguido

Cuándo conviene un carpintero y cuándo alcanza un kit

Un kit de ferretería sirve para ventanas simples y estándar si medís bien y no tenés apuro por la estética. Un mosquitero a medida, hecho por un carpintero de aluminio, conviene si tenés aberturas de medidas poco comunes, puerta balcón, vanos irregulares, rieles de ventana limitados o si querés que se vea prolijo y dure varios veranos. Cuesta más, pero queda hecho a la abertura, con un marco rígido y una malla bien tensada.

Mantenimiento: casi nada, pero hay que hacerlo

Cada tanto, sacá el mosquitero y limpialo con agua y jabón neutro, sin refregar fuerte. Con el tiempo, el polvo de la ciudad tapa la malla y reduce la entrada de aire. Revisá si hay rasgaduras y cambialas rápido: un agujero chico es suficiente para que pasen todos los mosquitos de la habitación.

Preguntas frecuentes

¿Qué malla conviene para frenar mosquitos?

La de fibra de vidrio estándar 18×16 es la más usada y alcanza para mosquitos comunes. Evitá mallas de cuadrícula más abierta.

¿Se puede poner mosquitero en una ventana corrediza?

Sí, siempre que haya un riel libre o se pueda agregar uno. Si no, se usa un mosquitero fijo con marco o una solución a medida.

¿El mosquitero va por dentro o por fuera?

Depende de la ventana y del edificio. Por dentro no modifica la fachada; por fuera puede estar restringido por el reglamento de copropiedad. Conviene consultarlo antes.

¿Un mosquitero alcanza para prevenir el dengue?

Ayuda a evitar picaduras dentro de casa, pero no reemplaza la eliminación de agua estancada en macetas, bandejas y recipientes, que es donde se crían los mosquitos.