Palermo Hollywood tiene una característica que pocos barrios de CABA repiten tan seguido: ex depósitos y galpones reciclados en lofts, con techos de 4 o 5 metros que el mobiliario de catálogo simplemente no sabe aprovechar. Un placard estándar de 2,40 m dejado contra esa pared deja casi dos metros de altura muerta arriba.

El error más común: llenar el ancho y olvidarse de la altura
Cuando el espacio es un loft, la tentación es resolver el guardado como en cualquier departamento: un placard contra la pared, de piso a 2,40 m. El resultado es un mueble que funciona, pero que deja todo el volumen superior del ambiente sin uso, justo lo que hace que un loft se sienta como tal.
Qué sí conviene fabricar a medida acá
Un mueble pensado para la altura real del loft —un placard que sube hasta el techo con una zona alta de guardado estacional, o una biblioteca de doble cuerpo que usa esos metros extra— no solo suma capacidad: visualmente "cierra" el ambiente de una forma que el mueble de catálogo no logra. El carpintero necesita, eso sí, tomar la medida exacta de la altura real (que en un galpón reciclado puede variar unos centímetros de una punta a la otra del mismo ambiente).
Un detalle que cambia el presupuesto: el acceso a la zona alta
Si la parte superior del mueble va a usarse seguido (no solo para guardar valijas una vez al año), conviene sumar una escalera plegable o un sistema de estantes corredizos, no una simple puerta a 3 metros de altura. Es un costo extra que vale la pena discutir con el carpintero antes de aprobar el presupuesto, no después de instalado.
- ✅ Medí la altura real del ambiente en varios puntos antes de diseñar el mueble
- ✅ Pedí que el diseño use la altura completa, no solo los 2,40 m estándar
- ✅ Definí de antemano si la zona alta necesita acceso fácil o es solo para guardado estacional
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