Plomería

Grifería que gotea: cuándo se soluciona con una junta y cuándo hay que cambiarla

Septiembre 20264 min de lectura

La mayoría de las griferías que gotean se solucionan cambiando una junta o cartucho cerámico interno, un arreglo simple; solo cuando el cuerpo de la grifería está corroído u oxidado por dentro conviene cambiarla por completo.

¿Cómo sé si el problema es solo la junta o el cartucho?

Si la canilla gotea principalmente cuando está cerrada y el pico se ve en buen estado, casi siempre es la junta o el cartucho interno, que son piezas de repuesto económicas y rápidas de cambiar.

¿Qué señales indican que hay que cambiar toda la grifería?

Óxido visible en el cuerpo metálico, pérdidas por la base que no se solucionan ajustando, o que la canilla se trabe o gire con mucha dureza, algo típico en griferías muy antiguas.

¿Todas las griferías usan el mismo tipo de cartucho?

No, varían según la marca y el modelo (monocomando, de dos canillas, cerámico o de goma), por eso conviene llevar o mostrar una foto de la pieza vieja al comprar el repuesto.

¿Conviene cambiar la grifería yo mismo o llamar a un plomero?

El cambio de junta es algo que muchas personas hacen por su cuenta, pero si hay que desmontar toda la grifería o revisar la conexión a la cañería, es mejor que lo haga un plomero para evitar roturas.