La ducha empieza caliente, a los tres minutos viene tibia y a los cinco es agua de canilla. O directamente el termotanque no calienta nada desde la mañana. En departamentos de CABA donde no hay gas natural o donde se eligió un termotanque eléctrico por comodidad, esta es una de las consultas más frecuentes de los meses de frío, y casi siempre hay una causa concreta detrás.
La buena noticia: la mayoría de las fallas se resuelven con una pieza que cuesta una fracción de un termotanque nuevo. La mala: hay una en la que arreglar no conviene, y reconocerla a tiempo te ahorra plata. Acá van las cuatro causas, cómo distinguirlas y cuánto sale cada una, con valores orientativos de octubre de 2026.

Primero lo primero: tres chequeos de dos minutos
- ¿Hay corriente? Mirá en el tablero si la térmica del termotanque está arriba. Si salta apenas la subís, no sigas insistiendo (ver más abajo).
- ¿El termostato está en una posición razonable? Muchos termotanques tienen una perilla o un selector. Alguien lo pudo haber bajado "para ahorrar".
- ¿Cuántas personas lo usan, y a qué hora? Un termotanque de 50 litros alcanza para una ducha larga o dos cortas. Si antes alcanzaba y ahora no, algo cambió; si nunca alcanzó, el problema es de capacidad, no de falla.
Importante: cortá siempre la térmica antes de tocar cualquier cosa y no abras la tapa del termotanque si no sos del oficio. Adentro hay 220 V y agua, la peor combinación posible.
Causa 1: la resistencia está quemada o cubierta de sarro
Es la falla más común. La resistencia es la pieza que calienta, y está sumergida en el agua. Con los años, el sarro la va recubriendo y le cuesta transferir calor; o directamente se corta.
- Síntomas: el agua nunca llega a calentar (resistencia cortada), o calienta mucho más lento y se acaba rápido (con sarro). A veces, al encender, se oye un zumbido o chisporroteo.
- Cómo se confirma: con un tester, midiendo continuidad en los bornes. Sin eso es una apuesta.
- Cuánto cuesta: cambiar la resistencia ronda $60.000 a $110.000 de mano de obra, más el repuesto. Hay que vaciar el tanque, desmontar, limpiar la zona de la brida y sellar bien al volver a armar. Si el equipo tiene más de 8 a 10 años, preguntá qué pasó con el ánodo (ver causa 3) antes de aprobar.
Causa 2: el termostato o el limitador de seguridad no funcionan
El termostato corta la corriente cuando el agua llega a temperatura. Si se traba abierto, no calienta nunca; si se traba cerrado, sobrecalienta (y ahí actúa el limitador de seguridad, un fusible térmico o botón de rearme, que corta cuando hay peligro).
- Síntomas: agua tibia o apenas templada aunque la perilla esté al máximo; o, al revés, agua demasiado caliente y vapor en las canillas.
- Cómo se confirma: con tester, midiendo continuidad en distintas posiciones. Si el limitador saltó, hay que averiguar por qué antes de rearmar.
- Cuánto cuesta: entre $50.000 y $90.000 de mano de obra, más el repuesto. Si el limitador saltó por sobrecalentamiento, el costo sube porque hay que descartar un termostato defectuoso más una resistencia en problemas.
Causa 3: el tanque está lleno de sarro o el ánodo está agotado
El ánodo de magnesio es una barra que se sacrifica para proteger el tanque de la corrosión. Con el tiempo se gasta; si no se cambia, el tanque empieza a oxidarse por dentro.
- Síntomas: agua con olor, color rojizo, o hay menos agua caliente que antes. Con tanques viejos, aparecen manchas de óxido en la base o gotas debajo.
- Qué se hace: si el tanque está sano, se cambia el ánodo (y se limpia el sarro del fondo); si hay óxido profundo o pérdida, no hay arreglo que valga la pena.
- Cuánto cuesta: cambiar el ánodo ronda $45.000 a $90.000 de mano de obra, más la pieza. Es un mantenimiento barato que casi nadie hace a tiempo.
Causa 4: la térmica salta o el diferencial se baja al encenderlo
Si en cuanto el termotanque empieza a calentar salta la térmica o el disyuntor diferencial, la resistencia probablemente tiene una fuga a tierra (el aislamiento interno se rompió y la corriente se escapa por el agua). No es algo con lo que haya que insistir: apagá la térmica del termotanque, dejalo así y pedí un diagnóstico. Hay dos posibilidades: cambiar la resistencia (si el tanque está sano) o el equipo entero (si el agua ya está comprometiendo el tanque). Esto se parece a lo que vemos en el cosquilleo al tocar el termotanque, que es una señal urgente por la misma razón: hay corriente donde no debería.
Cuándo conviene cambiar el termotanque en vez de arreglarlo
La regla práctica que usan muchos técnicos: si la reparación cuesta más de la mitad de un termotanque nuevo equivalente, o si el equipo tiene más de 8 a 12 años y el tanque tiene óxido, pierde o tiene señales de corrosión, no conviene seguir invirtiendo. Un termotanque nuevo no sale barato, pero uno viejo que pierde en un departamento de CABA puede producir un daño mucho más caro (el techo del vecino, el piso de madera). La guía de cuándo conviene cambiar el termotanque tiene los números de reemplazo; y si ya hay un charco, mirá las señales de alerta de pérdida.
Algo que casi nadie hace: el mantenimiento anual
Un termotanque eléctrico bien cuidado puede durar más de 10 años. Lo que lo cuida es poco y se hace una vez por año: revisar el ánodo, purgar el sarro del fondo, comprobar que la válvula de seguridad no esté trabada y chequear conexiones eléctricas. Cuesta menos que una resistencia nueva y evita la mayoría de las fallas de arriba.
Preguntas frecuentes
¿Por qué mi termotanque eléctrico calienta poco?
Las causas más comunes son una resistencia con sarro o cortada, un termostato mal calibrado o fallado, un tanque con depósitos de sarro o una capacidad insuficiente para el uso del hogar. Un técnico puede distinguirlas con un tester y una inspección breve.
¿Cuánto cuesta cambiar la resistencia de un termotanque eléctrico en CABA?
Como referencia de octubre de 2026, entre $60.000 y $110.000 de mano de obra, más el repuesto. El valor final depende del modelo y del acceso al equipo.
¿Qué hago si el termotanque eléctrico hace saltar la térmica?
Dejá la térmica del termotanque abajo y no la vuelvas a subir. Puede haber una fuga a tierra en la resistencia, lo cual es un riesgo eléctrico real. Llamá a un técnico antes de volver a usarlo.
¿Cada cuánto hay que cambiar el ánodo?
Como regla general se revisa una vez por año y se cambia cuando está muy gastado, que suele ser cada dos o tres años según la dureza del agua. En un equipo viejo conviene revisarlo ya.
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