Un termotanque que gotea despacio es una cosa. Un termotanque que de golpe empieza a perder agua a los chorros es otra completamente distinta, y en tu casa de CABA es una de las urgencias de plomería que menos margen da para esperar "a ver si mejora".

Por qué no es lo mismo un goteo que un chorro
Un goteo lento suele venir de una válvula de seguridad que cumple su función (liberar presión de a poco). Un chorro fuerte y continuo, en cambio, indica que algo cedió de verdad: la válvula de seguridad rota, una soldadura que falló, o directamente una fisura en el tanque. Con el tanque lleno (entre 50 y 200 litros según el modelo), esa diferencia se traduce en mucha más agua en mucho menos tiempo.
El orden de los cortes, si es eléctrico
Acá el orden importa. Primero, cortá el agua: buscá la llave de paso que alimenta al termotanque (no siempre es la general de la casa) y cerrala. Segundo, si es un termotanque eléctrico, andá al tablero y bajá la térmica que lo alimenta, aunque el agua ya esté cortada: mientras el tanque se termina de vaciar, puede seguir habiendo contacto entre agua y las conexiones eléctricas del equipo.
Si es a gas, un chequeo más
En un termotanque a gas, además de cortar el agua, conviene cerrar también la llave de paso del gas que lo alimenta, sobre todo si notás que el agua mojó la zona del piloto o el quemador: no hace falta que huelas gas para que convenga cortarlo como medida preventiva hasta que lo revise un profesional matriculado.
- ✅ Cortá primero la llave de paso de agua que alimenta al termotanque
- ✅ Si es eléctrico, bajá también la térmica correspondiente en el tablero
- ✅ Si es a gas, cerrá la llave de gas como medida preventiva
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