Refaccionar antes de vender puede sumar entre un 10% y un 25% al valor de la propiedad, pero solo si se hacen los trabajos correctos. La clave es invertir en lo que el comprador percibe de inmediato, no en mejoras estructurales que pasan desapercibidas.
Trabajos con mejor retorno
Pintura general: es el de mejor relación costo-impacto. Una mano de pintura fresca en colores neutros puede cambiar completamente la percepción del espacio. Baño actualizado: cambiar griferías, accesorios y azulejos deteriorados tiene un retorno de 2x a 3x la inversión. Cocina presentable: no hace falta renovarla completa; con mesada nueva, grifo moderno y frentes limpios alcanza.
Qué evitar
No conviene cambiar pisos en buen estado, hacer reformas estructurales sin planos aprobados, ni elegir materiales muy específicos que no gusten a todos los compradores. El objetivo es que el departamento se vea limpio, luminoso y neutro, no personalizado.
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