Una refacción mal planificada puede terminar costando el doble de lo estimado. En CABA, los imprevistos más frecuentes son humedad oculta, instalaciones eléctricas inadecuadas y cañerías en mal estado que se descubren durante la obra. Con una buena planificación se pueden anticipar y acotar.
Paso 1 — Definí el alcance antes de pedir precios
Listá exactamente qué querés hacer: qué ambientes, qué materiales (aunque sea a grandes rasgos) y qué resultado esperás. Sin un alcance claro, los presupuestos son incomparables y el profesional puede cobrar lo que quiera en imprevistos.
Paso 2 — Pedí al menos 3 presupuestos comparables
El presupuesto debe especificar: materiales con marca y calidad, mano de obra desglosada por tarea, plazos estimados y qué cubre en caso de imprevisto. Nunca compares un presupuesto que incluye materiales con uno que no los incluye.
Paso 3 — Reservá un 20% de contingencia
En CABA, el 70% de las obras presentan algún imprevisto. Reservar un 20% sobre el presupuesto original es la regla de oro. Si no se usa, mejor; si aparece un problema, ya estás cubierto.
Paso 4 — Acordá pagos por avance, no todo por adelantado
La forma más segura de pagar una refacción es: 30-40% al inicio, 30-40% a la mitad de la obra y 20-30% a la entrega conforme. Nunca pagues más del 50% antes de ver trabajo terminado.
Paso 5 — Documentá todo
Guardá el presupuesto, los comprobantes de pago y fotografiá el avance de la obra. Si hay un problema posterior, esa documentación es fundamental.
¿Querés armar tu refacción con profesionales verificados?
Solicitar presupuesto gratuito →