Electricidad

Cable de 1,5, 2,5 o 4 mm: qué sección lleva cada circuito en tu departamento de CABA y por qué el presupuesto barato suele bajar el calibre

Octubre 20267 min de lectura

Cuando comparás dos presupuestos eléctricos para tu casa o departamento de CABA, casi siempre mirás el total. Es lógico. Pero hay una línea que casi nadie lee y que explica buena parte de la diferencia: la sección del cable, ese número en milímetros cuadrados (mm²) que dice qué tan gordo es el conductor de cobre por dentro.

Un cable de 1,5 mm² cuesta menos que uno de 2,5, y uno de 2,5 menos que uno de 4. Y como el cable queda tapado dentro de la pared, es el lugar perfecto para ahorrar sin que lo notes hasta que algo se calienta. En esta nota te explico para qué sirve cada calibre, cómo se acopla con la térmica y qué dejar anotado para no pagar de más ni quedarte corto en tu casa o departamento de CABA.

Empalme de cables eléctricos de distinta sección en una instalación domiciliaria de CABA
La sección del cable no se ve una vez que la pared está cerrada, por eso conviene dejarla escrita en el presupuesto.

Qué significa «sección» y por qué importa

La electricidad que pasa por un cable genera calor: cuanta más corriente, más calor; cuanto más finito el cable, más difícil le resulta disiparlo. La sección es la capacidad de ese cable de llevar corriente sin calentarse de más. Un cable subdimensionado no se corta de golpe: se va degradando la aislación, se vuelve quebradizo y un día cede en el punto más débil. Por eso los problemas de cable finito aparecen al año o a los tres años, no al día siguiente.

Qué calibre va en cada circuito (valores habituales)

Lo que sigue es la práctica habitual en viviendas. La decisión final la toma el electricista según la potencia real, el largo del recorrido y la protección, así que tomalo como una guía para entender el presupuesto, no como una receta para que lo hagas vos.

El cable de tierra (el verde y amarillo) va con la misma sección que el de fase en circuitos chicos. El neutro es el celeste y las fases suelen ser marrón, negro o rojo. Si abrís un toma y los colores están cambiados, dudá del resto.

La pareja inseparable: cable y térmica

La térmica es el fusible moderno: corta cuando la corriente supera cierto valor. Su trabajo es proteger al cable, no al artefacto. Por eso el valor de la térmica se elige en función del calibre que tiene detrás. Como orientación:

El error más peligroso es el que cuenta la nota sobre la térmica que salta y el cambio por una más grande: cuando la térmica salta seguido, alguien la cambia por una más grande «para que no moleste», y el cable que había detrás ya no está protegido. Una térmica de 25 A con cable de 2,5 mm² es un cable sin protección real. No hay otra forma de decirlo.

Cómo te lo bajan sin que lo notes

El material que se ve (los tomas, las llaves, las tapas) es lo que el cliente compara y, por lo tanto, donde más difícil es ahorrar. Lo que se esconde en la pared es donde se puede recortar. Los tres movimientos más comunes en presupuestos muy bajos:

  1. Cable de 1,5 para tomas. Funciona hasta que enchufás algo que consume. Es muy común en departamentos reciclados para alquilar.
  2. Un solo cable de 2,5 compartido para todo el ambiente, en lugar de líneas separadas para aire, horno y tomas. Ahorra metros, pero es una trampa cuando se prende todo a la vez.
  3. Cable sin marca o sin norma. El normalizado lleva impreso en la cubierta la marca, la sección, la norma IRAM y la tensión. Si el cable no tiene nada impreso o dice solo «cobre», pedí otro.

Si un presupuesto está un 25 o 30% por debajo de los demás, con el mismo alcance, el cable es el primer lugar donde mirar. En la nota sobre cuánto cuesta una instalación eléctrica completa están los rangos de referencia para que sepas cuándo un precio ya es sospechoso.

Lo bueno: subir de calibre sale barato

El cobre es caro, pero la diferencia entre cable de 2,5 y de 4 mm² en un circuito de 15 o 20 metros es una parte chica del total. Lo caro de una instalación embutida no es el cable: es abrir la pared, pasar el caño y volver a taparla. Esa mano de obra es la misma con cualquier sección. Por eso, si vas a abrir paredes igual, conviene ir un calibre arriba en las líneas que pueden crecer (el aire de hoy, el de dentro de dos años; la cocina eléctrica que todavía no tenés). Subir después, con las paredes terminadas y pintadas, es pagar la obra dos veces.

Qué dejar por escrito en el presupuesto

Si trabajás con un electricista de confianza, puede parecerte exagerado. Con un desconocido, es lo que separa un presupuesto de una promesa. Y si querés una referencia para cada tipo de trabajo, la guía de precios de electricista lo desglosa.

Si ya tenés la instalación hecha

No hace falta romper nada para saber qué hay. Un electricista puede abrir un toma o la caja del aire y leer la sección impresa en el cable, y medir cuánta corriente consume el circuito con una pinza amperométrica. Si ves cable sin marca, de color desparejo o con aislación de tela, mirá la nota sobre cables de tela en casas antiguas: en esos casos el problema es más profundo que el calibre.

Preguntas frecuentes

¿Qué sección de cable va para tomacorrientes en una casa o departamento?

Lo habitual y recomendable es cable de 2,5 mm² para tomacorrientes de uso general, con una térmica de 16 A. El cable de 1,5 mm² se reserva para iluminación.

¿Puedo poner cable de 4 mm² donde pide 2,5?

Sí, es más holgado y no genera ningún problema técnico; solo tenés que ajustar la térmica al calibre más chico del circuito si hay tramos más finos. Es una mejora cuando el circuito va a crecer o el recorrido es largo.

¿Qué pasa si el cable es más fino de lo que corresponde?

Se calienta, la aislación se degrada y puede quemarse en el punto más débil, incluso dentro de la pared. Muchas veces el síntoma es una térmica que salta, un enchufe tibio o un olor a plástico, pero también puede no dar ningún aviso.

¿Cómo sé qué cable tengo en mi instalación?

El cable normalizado trae impresos la marca, la sección en mm² y la norma en la cubierta. Un electricista puede verlo abriendo un toma o una caja de paso, sin romper paredes.

¿El cable más grueso encarece mucho la instalación?

Poco. En una instalación embutida lo caro es la mano de obra de abrir y tapar la pared, que es igual con cualquier calibre; el cobre extra es una fracción chica del total.