Carpintería

Aglomerado, MDF o madera maciza en CABA: la diferencia que se nota en el uso diario, no en la vidriera

Septiembre 20263 min de lectura

Parado frente a un mueble terminado en un taller de CABA, es difícil distinguir a simple vista si está hecho de aglomerado, MDF o madera maciza: los tres se pueden terminar con una lámina o pintura que los deja con un aspecto muy similar. La diferencia real entre estos materiales no se ve en la vidriera, se siente con los años de uso diario, sobre todo en las zonas que más carga reciben.

Qué distingue a cada material en la práctica

El aglomerado es el más económico, pero también el que peor tolera la humedad y el peso sostenido: un estante muy cargado durante años puede empezar a curvarse. El MDF es más denso y uniforme, tolera mejor los cortes finos y las molduras, pero también sufre con la humedad si no está bien sellado en los bordes. La madera maciza es la más resistente a ambas cosas, pero también la más cara y la que más se mueve con los cambios de humedad si no está bien estacionada.

Dónde importa más elegir bien

En una mesada de cocina, una zona húmeda como un baño, o un mueble que va a cargar mucho peso (una biblioteca llena de libros, por ejemplo), la elección del material pesa mucho más que en un mueble decorativo con poco uso real. Ahí vale la pena invertir en el material más resistente, aunque cueste más, porque es donde más se nota la diferencia con el tiempo.