Un departamento oscuro en CABA suele tener un solo problema que no se arregla con lámparas: le falta una ventana. Un dormitorio que da a un pulmón de manzana, una cocina interna, un baño sin ventilación o un living con una pared ciega que mira a un patio. La idea de «abrir una ventana ahí» parece lógica, y hasta sencilla, pero está llena de preguntas que conviene resolver antes de romper: ¿puedo? ¿es portante? ¿me deja el consorcio? ¿cuánto sale?
Acá va un mapa para que llegues a la reunión con el albañil sabiendo qué preguntar y, sobre todo, qué te puede frenar.

Paso uno: qué tipo de pared es
Todo lo que sigue depende de esto. Hay cuatro casos distintos, con reglas distintas:
- Tabique interior no portante (por ejemplo, entre un dormitorio y un pasillo): abrir un hueco es simple, pero no te da luz natural ni ventilación nueva, porque no da al exterior. Lo mencionamos para que lo descartes.
- Muro exterior portante (fachada, contrafrente, muro de un patio): lleva dintel y refuerzo. Es el caso más común de «abrir una ventana nueva».
- Muro a un patio o pulmón de manzana compartido: suele ser parte común del edificio. Hace falta autorización.
- Medianera o muro lindero: hay limitaciones de vistas y luces. No es una decisión de un solo propietario.
Para saber si una pared es portante, el primer indicio es el espesor (un muro de 30 cm o más suele serlo; un tabique de 10-12 cm, no), pero la certeza la da un profesional con los planos del edificio o un relevamiento. Más sobre cómo se distingue en tirar un tabique: cómo saber si es portante.
Paso dos: el edificio, el vecino y el trámite
Este es el punto que más sorprende. En un departamento en propiedad horizontal, la fachada, los muros exteriores y los que dan a patios comunes pertenecen al consorcio, no a vos. Modificarlos, aunque sea para abrir una ventana, requiere autorización de la asamblea y, muchas veces, de un profesional que firme que no se afecta la estructura. Algunos reglamentos lo prohíben directamente por razones estéticas.
En una casa o PH propio el panorama es más flexible, pero hay un límite legal: el Código Civil y Comercial regula las vistas y luces hacia la propiedad vecina. Una ventana nueva que mira directamente al terreno del vecino a poca distancia del límite puede no estar permitida, o estar condicionada a ciertas características (altura mínima, vidrio fijo traslúcido, etc.). Antes de abrir nada en una pared lindera, consultá con un arquitecto o abogado.
Por último, según la magnitud de la obra, puede haber que presentar un aviso o permiso ante el Gobierno de la Ciudad. Si el edificio está protegido o catalogado, es muy probable que sí. Si tenés dudas, empezá por qué tenés que avisarle al consorcio.
Paso tres: cómo se hace bien
- Marcar y verificar. Se dibuja el vano en la pared y, antes de picar, se detectan cañerías de agua, gas y cables que pasen por ahí. Si el albañil no te pregunta por las instalaciones, es una mala señal. Un solo golpe de amoladora contra un caño de gas o un cable cambia el día.
- Apuntalar. Si la pared es portante, se colocan puntales para sostener la losa o lo que cargue sobre el muro durante la obra.
- Cortar y retirar. Se corta el contorno con amoladora o cortadora y se retira el ladrillo. Genera mucho polvo y mucho escombro; mirá cuánto cuesta sacar el escombro y planificá el retiro.
- Colocar el dintel. Es el corazón de la obra. Puede ser una viga de hormigón armado hecha en el lugar (con encofrado, hierros y tiempo de fragüe), un dintel premoldeado o un perfil metálico. Debe apoyar al menos 20 cm a cada lado del vano sobre mampostería firme, no sobre ladrillo suelto.
- Cerrar y nivelar el alféizar. Se arma el antepecho con una pequeña pendiente hacia afuera para que el agua no entre, y se hace una buña o gotero para que el agua de lluvia no corra por la pared.
- Revocar y colocar el marco. Con el vano aplomado y a escuadra, se coloca el marco de la abertura (de aluminio, madera o PVC) y se sella con espuma de poliuretano y sellador perimetral. Una ventana mal sellada es el origen de la mitad de las humedades en los marcos.
- Terminaciones. Revoque fino, pintura, y si es contrafrente o fachada, revoque grueso exterior y reparación del paño para que no se note el parche.
El tiempo de obra, en una pared de ladrillo común, ronda los 2 a 4 días de trabajo, más el tiempo de fragüe del dintel si es de hormigón y el de la abertura si se fabrica a medida (una semana o más). No es raro que el albañil termine antes de que llegue la ventana.
Cuánto cuesta en CABA en 2026
Los precios cambian bastante según el ancho del vano, el espesor de la pared y la complejidad del acceso. Como referencia de octubre de 2026, solo mano de obra del albañil, sin contar la abertura:
- Vano chico (hasta 1 m de ancho) en pared de 15 cm: entre $300.000 y $450.000, con dintel premoldeado o perfil.
- Vano mediano (hasta 1,5 m) en pared de 30 cm: entre $450.000 y $650.000, porque el dintel es más pesado y hay más escombro.
- Vano grande o con refuerzo de hormigón armado: desde $650.000, y puede requerir cálculo de un profesional.
- Cálculo y firma de un profesional (si corresponde): aparte, según el caso.
- Abertura (ventana de aluminio con DVH, por ejemplo): se cotiza aparte; mirá cuándo conviene fabricarlas a medida.
El precio que más varía es el de los materiales (hierro, cemento, mezcla), así que pedí que el presupuesto diga qué incluye y quién compra el material. Y si el albañil no menciona el dintel ni el apuntalamiento, preguntale cómo piensa sostener lo que queda arriba del vano.
Errores que se pagan caro
- Abrir primero y preguntar después. Si la pared era portante o del consorcio, deshacer la obra cuesta más que haberla pedido bien.
- Medir el vano antes de elegir la abertura. Lo correcto es al revés, o al menos medir con la abertura ya definida; un vano que difiere 3 cm obliga a rellenar y perder tiempo.
- Olvidarse de las instalaciones. Mover una caja de luz o un caño es parte del presupuesto, no una sorpresa.
- Cambiar un ventanal por uno más grande sin dintel. Es más común de lo que parece, y las grietas aparecen a los pocos meses.
- Pensar que la ventana ya está. Cuando el albañil termina, falta colocar la abertura, sellar y pintar; coordiná los tiempos para no dejar el vano abierto una semana con lluvia.
Preguntas frecuentes
¿Se puede abrir una ventana en cualquier pared?
No. Hay que saber si es portante, si es medianera y si pertenece al consorcio. En cada caso cambia lo que se necesita (dintel, autorización, limitaciones de vistas).
¿Cuánto cuesta abrir una ventana en una pared de ladrillo en CABA?
Como referencia, entre $300.000 y $650.000 de mano de obra para vanos comunes, sin contar la ventana. El valor sube con vanos grandes o pared de mucho espesor.
¿Qué es un dintel?
La viga que sostiene el muro sobre la abertura. Sin dintel, la pared de arriba pierde apoyo y aparecen grietas.
¿Necesito permiso?
Depende de la pared y del edificio. En propiedad horizontal, las paredes exteriores suelen ser partes comunes; consultá antes con el consorcio.
¿Y si es una pared medianera?
Hay limitaciones por las vistas hacia el vecino. Consultá con un profesional antes de romper.
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